Formación

27Dic09

Formar (*) : (Del lat. formāre).

1. tr. Dar forma a algo.

2. tr. Juntar y congregar personas o cosas, uniéndolas entre sí para que hagan aquellas un cuerpo y estas un todo.

3. tr. Dicho de dos o más personas o cosas: Hacer o componer el todo del cual son partes.

4. tr. Criar, educar, adiestrar.

5. tr. Mil. Poner en orden. Formar el escuadrón.

6. tr. Méx. Preparar el formato de las páginas de un texto, hasta dejarlas listas para imprimir.

7. intr. Dicho de una persona: Colocarse en una formación, cortejo, etc.

8. intr. Entre bordadores, perfilar las labores dibujadas en la tela con el torzal o felpilla.

9. prnl. Dicho de una persona: Adquirir más o menos desarrollo, aptitud o habilidad en lo físico o en lo moral.


Efectivamente, cuando nos referimos a la formación de personas estamos incluyendo varios significados que se mezclan entre sí y hablamos, por ejemplo, de capacitación, adiestramiento, perfeccionamiento, asesoramiento, desarrollo o aprendizaje. Dentro de estos varios sentidos de la misma palabra, podemos observar dos grandes grupos:

  • Ámbito educativo: cumple un rol eminentemente social y de desarrollo del individuo, se asocia más con la escolaridad o la culturización de la persona.
  • Ámbito formativo: se le atribuye un rol más bien económico, al asociarse al ligarse directamente con el ámbito laboral y el mercado de trabajo. Se entiende como la formación profesional o del trabajador en la empresa.

En este apartado, nos centraremos en la formación profesional o de la empresa a sus trabajadores.


(*) Definición del Diccionario de la Lengua Española (vigésimo segunda edición) de la Real Academia Española.

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Nuestra compañía es una Start-up, es decir, una compañía creada gracias al capital de un inversor ángel (más conocido como business angel). También se conoce como venture capital privado, ya que la idea de negocio y empresa es exactamente la misma que una venture capital pero el capital aportado no proviene de ninguna gran empresa o entidad financiera, sino de un inversor privado que busca invertir en proyectos (preferiblemente de nuevas tecnologías) que puedan suponer un crecimiento relativamente rápido y con grandes posibilidades. Gracias al plan de empresa o plan de negocio creado a raíz de la idea del proyecto, el emprendedor puede buscar inversores privados que crean en ese proyecto y apuesten claramente aportando su capital privado a cambio de una participación en la empresa.

Este modelo funciona actualmente ya que suele requerir pequeñas inversiones por parte de los inversores ángeles y, aún un gran riesgo, también suelen suponer en el caso de éxito un crecimiento rápido y consolidado (aproximadamente, se busca un retorno de 10 veces la inversión en unos cinco años). Es decir, un mismo inversor ángel suele invertir en varios proyectos y participar así en varias start-ups sabiendo que aunque algunas de ellas fracasen, al menos una le reportará el retorno de esas inversiones en un período relativamente corto, y a largo plazo unas ganancias de peso.

A menudo también el inversor ángel es un ex-empresario o empresario que puede aportar conocimiento de gestión y administración y experiencia a los nuevos emprendedores (de carácter más bien técnico) y asegurar así el correcto funcionamiento de la empresa.

Así pues, la empresa está formada por dos socios: el director general, emprendedor y creador del proyecto, y el inversor ángel que participa de la empresa únicamente aportando el capital inicial necesario, así como otras posibles inversiones para apoyar el crecimiento de la empresa.


En general, la internacionalización de la empresa es el conjunto de actividades que la empresa desarrolla fuera de los mercados que constituyen su entorno geográfico natural. El grado de internacionalización de una empresa se determina en función de la proporción de actividades que desarrolla en el exterior.

La cooperación entre empresas de diversos países constituye una de las tendencias más acusadas de nuestros tiempos, y se ve reforzada por las políticas que con tal fin se desarrollan desde la Unión Europea. Este tipo de cooperación no es en sí distinto de los anteriores. La transnacionalidad de la cooperación es un aspecto que puede encajar en cualquiera de los tipos de cooperación ya citados.

Hay que partir de la base que la internacionalización no tiene por qué ser patrimonio exclusivo de las grandes compañías. Las PYMEs son perfectamente capaces de introducirse en el mercado internacional, pudiendo de esta manera:

  • Introducirse en los mercados de los países de las empresas que participen en los acuerdos.
  • Compartir información y experiencias con empresas situadas en zonas con un entorno similar al de la propia empresa.
  • Acceder a nuevas fuentes de provisión en el extranjero o incluso obtener rebajas de los proveedores extranjeros habituales si éstos actúan también con la empresa cooperante.

En algún momento en la vida de toda empresa se hace difícil seguir creciendo en el mercado nacional, puesto que todos los mercados llegan a un punto de saturación. Ante esta situación, las empresas suelen adoptar una de estas grandes opciones:

  • Mantenerse dentro de su país, entrando en otros terrenos (mediante la diversificación de productos, la integración vertical, etc.).
  • Mantenerse en su línea de producción, pero ampliando su mercado a otros lugares geográficos (a través de la internacionalización de las actividades).

Si la empresa decide optar por situarse en mercados exteriores, el resultado, en general, será que ésta crezca y refuerce su posición competitiva al incrementar su volumen. Sin embargo, la falta de conocimiento de los mercados externos por parte de la empresa y la falta de experiencia en una operación de este tipo, provocan que exista gran incertidumbre sobre los resultados, con lo cual el riesgo asociado a este tipo de decisión es muy alto.

Existen muchas razones para la internacionalización. Resumiendo las más importantes, podemos decir que son las que siguen:

  1. Seguir creciendo en su sector, dado que el mercado interno se ha quedado pequeño.
  2. Aprovechar la capacidad ociosa de fabricación.
  3. Exportar, porque el mercado externo es el mercado natural por escasez de estos productos.
  4. Diversificar el riesgo de operar en un solo mercado.
  5. Ganar prestigio en el mercado interno.
  6. Compensar una crisis en el mercado interno.
  7. Acceder a un mercado más grande (mayor volumen) y así poder competir en un sector donde otras firmas obtienen economías de escala a nivel mundial.
  8. Ganar competitividad al luchar con competidores más eficientes.
  9. Por la dura competencia en el mercado interno o como reacción ante el ataque de un competidor internacional que amenaza su posición.
  10. Porque el mercado internacional es más rentable (en éste el producto se aprecia y se paga más).

En virtud de la relación de las empresas colaboradoras, puede distinguirse:

  • Cooperación horizontal o competitiva: cooperación entre empresas del mismo nivel en la cadena productiva o entre competidores.
  • Cooperación vertical o complementaria: cooperación entre empresas de diferentes niveles en la cadena productiva o diferentes sectores.

Otras clasificaciones podrían hacerse desde el punto de vista de los agentes participantes (asociación con proveedores, clientes…), o del ámbito industrial (en que se pueden distinguir entre acuerdos intra-sectoriales o inter-sectoriales,…) o del tamaño de las empresas.

Lógicamente se pueden establecer múltiples combinaciones. En el caso de que la cooperación se produzca en todos los ámbitos, se tiende a llamarla cooperación integral.

Pero veamos detenidamente qué tipo de cooperaciones existen analizando los criterios de los acuerdos de cooperación en virtud del ámbito en que se desarrolle:

1. COOPERACIÓN COMERCIAL

Uno de los aspectos más recurrentes a la hora de establecer acuerdos de cooperación es el  intento de acceder a nuevos mercados, acceso que resulta muy difícil y costoso de acometer por las PYMEs de forma individual. Mediante la cooperación se puede conseguir, bien de forma integrada, bien con acuerdos específicos para cada cuestión:

  • Información sobre los mercados a los que se quiere acceder.
  • Reducir los riesgos que comporta el “asalto” a nuevos mercados.
  • Penetrar en los mercados exteriores, bien gracias a una acción conjunta de empresas nacionales, bien por un acuerdo con una empresa del país en cuestión.
  • Crear una red de distribución o bien aprovechar la de una empresa ya existente.

Entre los principales modos de cooperación comercial podemos destacar:

  • Agrupación de exportadores
  • Cooperación en el aprovisionamiento
  • Cooperación en marketing
  • Acuerdos de distribución
  • Consorcio de empresas para la comercialización
  • Franquicias
  • Compras conjuntas
  • Consorcios especiales: como Uniones Temporales de Empresas (UTE) o Agrupaciones de Interés Económico
  • Otros: acciones conjuntas de promoción, estudios de mercado, creación conjunta de redes comerciales, intercambio de información comercial, cooperación en el servicio de postventa, …

2. COOPERACIÓN FINANCIERA

La dificultad de acceso a la financiación es uno de los problemas más frecuentes entre las PYMEs, en especial en los momentos inmediatamente posteriores a su creación o en períodos de recesión económica. La cooperación es una de las opciones que permite tener una mayor y mejor acceso a la financiación, mediante:

  • La compartición de una serie de recursos financieros para poder llevar a cabo un proyecto concreto.
  • El reparto de riesgos en operaciones con una elevada incertidumbre (investigación, lanzamiento de nuevos productos, etc).

Algunas de las formas de cooperación financiera son:

  • Joint-ventures
  • Venture Capital
  • Leveraged buy-out (LBO)
  • Sociedades de intermediación financiera

3. COOPERACIÓN TECNOLÓGICA Y PRODUCTIVA

En muchos casos encontramos que las empresas ven estrangulado su desarrollo por su escasa adaptación a los requerimientos del mercado. Actualmente, éstos vienen determinados por la flexibilidad y calidad que únicamente se pueden ofrecer mediante la aplicación de las nuevas tecnologías a los procesos productivos.

Por otro lado, las PYMEs no pueden hacer a menudo frente a determinadas actividades por escapar de su alcance, tanto por la magnitud de las mismas como por la necesidad de dominio de alguna faceta no contemplada en la empresa. La cooperación con otras empresas permite, también en estos casos, ampliar el espectro de posibilidades de las PYMEs, bien contribuyendo a la diversificación de su producción, bien contribuyendo al incremento de su capacidad productiva, mediante:

  • Complementariedad dentro de un proceso productivo, que permita abarcarlo en su totalidad o en una gran parte de él.
  • Compartición de activos y/o “know-How” para el desarrollo de un proceso productivo.
  • Compartición de recursos y riesgos en las actividades de I+D.

Las principales modalidades de cooperación en aspectos tecnológicos son las siguientes:

  • Investigación más Desarrollo (I+D)
  • Acceso a tecnologías y know-How (o saber hacer de la empresa)

En el ámbito estrictamente productivo podemos destacar las siguientes modalidades de cooperación:

  • Subcontratación
  • Spin Off
  • Licencias

Podemos definir la cooperación empresarial como el establecimiento de acuerdos temporales o permanentes entre dos o más empresas dentro de una decisión estratégica, con el fin de obtener una serie de ventajas mediante la búsqueda y la ejecución en común de todas las acciones (comerciales, logísticas, tecnológicas, etc.) que permitan alcanzar un objetivo conjunto, de carácter general o específico. La cooperación permite por lo tanto compartir recursos, reducir riesgos y facilitar la realización de proyectos comunes. El elemento clave es el objetivo que marca el acuerdo de cooperación.

La cooperación no es necesaria por sí misma. Puede haber empresas que funcionen perfectamente sin necesidad de cooperar con otras, cubriendo suficientemente sus objetivos. Sin embargo, las alianzas o cooperaciones entre las empresas son una de las maneras más utilizadas por todas las empresas para desarrollar su propio crecimiento, además de otras maneras también utilizadas como la adquisición de otras empresas del sector.

Para que la cooperación sea recomendable son necesarios dos requisitos:

  • Que se obtenga una mayor eficiencia y productividad.
  • Que se pueda mantener una vez puesto en marcha (siempre que no sea un acuerdo muy acotado en el tiempo).

Las causas o los motivos básicos que llevan a una empresa a decisión cooperar con otras se clasifican en:

  • Motivos externos: motivados por el entorno, por ejemplo la necesidad de reducir los costes de las transacciones.
  • Motivos internos: en la búsqueda de una ventaja competitiva o su fortalecimiento en el mercado, como por ejemplo, el aprovechamiento de otras experiencias o habilidades de empresa.

MOTIVOS O RAZONES DE COOPERACIÓN EMPRESARIAL:

Veamos, más concretamente, por qué razones se establece la cooperación entre empresas y qué aporta cada una de ellas:

1. Razones de tipo comercial:

  • Se accede más rápidamente a nuevos mercados, como consecuencia directa y casi inmediata del conocimiento de nuevos agentes introducidos en el proceso de cada una de las empresas que cooperan.
  • Se tiene una oferta más completa, ya que nuestro catálogo de productos será más atractivo y competitivo.
  • Se permite la explotación de sinergias comerciales y de marketing.
  • Nos permite acelerar la penetración en mercados extranjeros (caso de que la cooperación abarque este campo, y no sólo el ámbito nacional).
  • Existe la posibilidad de aprovechar ofertas y recursos institucionales.

2. Razones de gestión:

  • Potenciar los sistemas de gestión de la propia empresa, aprendiendo y enseñando (retroaprendizaje) respecto de la/s empresa/s con la/s que cooperamos.
  • Más profesionalización, llegando a tener a veces incluso un departamento común al respecto.
  • Control de seguimiento de clientes: el consorcio mejora el control.
  • Mejorar la formación de los recursos humanos. Esto está directamente relacionado con lo anterior, como quiera que muchas veces un buen sistema de gestión funciona mejor con un plantel de recursos humanos equilibrado.
  • Crecer en vías de financiación y recursos para invertir (acceso a recursos complementarios).
  • Un mayor poder de negociación, gracias a una posición de fortaleza.

3. Razones de índole técnica:

  • La reducción de costes productivos, sobre la base de la implantación, por ejemplo, de nuevos conceptos no aplicados con anterioridad.
  • La necesidad de la búsqueda de complementariedades productivas, a los efectos de evitar el estancamiento de ideas en la producción propia.
  • Mejorar en aprovisionamientos y en el acceso a las materias primas, como consecuencia directa del asociacionismo con otra empresa.
  • Reducción de los plazos de entrega, sobre todo en los ámbitos de una cooperación vertical con un proveedor.

4. Razones de índole tecnológica:

  • Reducir los riesgos tecnológicos y los costes de investigación.
  • Conseguir know-how exterior, es decir, las técnicas o sistemas de hacer las cosas de empresas de ramas similares.
  • Desarrollo de tecnologías y nuevos productos que, por ejemplo por la precariedad de nuestras instalaciones, no podemos afrontar.

VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LA COOPERACIÓN EMPRESARIAL:

De forma general, podemos destacar las siguientes ventajas de la cooperación empresarial:

  • Se incrementan nuestras capacidades y nuestra posición de fortaleza en el mercado, y ello sin necesidad de realizar desembolsos imposibles para las arcas de nuestra empresa.
  • Ganancia de tiempo respecto a los competidores, ya que con la suma de ideas, gestión, habilidades, etc. entre las empresas cooperantes se consigue mayor dinamismo a la hora de desarrollar las políticas de empresa.
  • Se gana en flexibilidad.

Igualmente, debemos destacar también sus inconvenientes o peligros:

  • Reducción de la autonomía estratégica de las empresas asociadas, como consecuencia directa inmediata de la interrelación en esferas propias de las empresa por parte de la/s otra/s.
  • La necesidad de armonizar y coordinar las decisiones y acciones de dos o más organizaciones independientes, y a menudo con estructuras, sistemas y cultura muy distinta.
  • Creación o fortalecimiento de un competidor al compartir conocimientos y tecnología.
  • Objetivos distintos y, por tanto, intereses divergentes.

Puede minimizarse el impacto de los inconvenientes, o incluso evitarse, mediante un  planteamiento, diseño y estructuración adecuado del acuerdo y una serie de mecanismos apropiados para un seguimiento y control eficaz del mismo. Hay que tener en cuenta que:

  • La cooperación normalmente afecta sólo a una parcela del funcionamiento de las empresas.
  • Generalmente transcurre durante un tiempo limitado, tras el cual se recupera su total independencia y control sobre todos los aspectos.

Volvamos a centrarnos en la Sociología 😉

Se define la participación de los empleados en la empresa como la capacidad propia o delegada de opinión, acción o decisión sobre el funcionamiento actual o futuro de la organización. Se considera que participar es ser protagonista de aquello que ocurre en la organización.

La participación debe ser un acto consciente aunque no sea voluntario. Para algunos autores, como Monedi, a la participación hay que exigirle dos características indivisibles: “el carácter voluntario y el tomar parte en los resultados suplementarios que se obtengan como consecuencia de la misma”.

El sistema económico en el cual vivimos (es decir, el capitalismo y la globalización) dictamina mayoritariamente que serán los derechos de propiedad, o participación en capital, quienes otorguen las máximas posibilidades a sus propietarios. En el marco de esta lógica patrimonialista, los trabajadores podrán acceder a la toma de decisiones “sólo” mediante la compra u obtención de parte de las acciones que conforman una organización.

Entre las formas de participación por el trabajo existen algunos autores que resaltan aquéllas asociadas a los representantes institucionales de los empleados (los Sindicatos) mientras que otros prefieren destacar aquellas experiencias donde el grado de compromiso y exigencia es mucho mayor (co-decisión o co-gestión). En último lugar, deberíamos incluir las experiencias de autogestión y cooperativismo donde los trabajadores tienen el control total sobre la organización.

La participación en los resultados o financiera puede impulsarse como forma de acceso al control de la propiedad (fin) o como herramienta de motivación (medio). El amplio abanico de sistemas de participación financiera pueden ser clasificados en las siguientes categorías que pueden coexistir:

  • participación en resultados
  • participación en resultados basados en retribución monetaria
  • participación en resultados diferidos
  • acumulación de activos y sistemas de ahorro
  • propiedad individual obrera de acciones
  • propiedad colectiva obrera de acciones

Otro tipo de clasificación de la participación que tiene bastante repercusión y uso en la Unión Europea es la siguiente:

  • Participación directa: cuando el trabajador interviene directamente (proceso consultivo o de delegación directiva).
  • Participación indirecta: cuando lo hace mediante intermediarios (Comités de Empresa, representación sindical, codeterminación) y también la mencionada anteriormente como financiera.

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.